«Cómprame esa mochila»
- 01Te encuentra en AgentRoom
- 02Lee productos, stock y precio
- 03Bloquea el precio y reserva el artículo
- 04Crea la orden y autoriza el pago
Cada vez más gente pregunta, compara y resuelve dentro de un asistente de IA. AgentRoom deja lo que tu organización ofrece —productos, servicios, soporte, información— en un formato que esos agentes entienden, y publica tu agente donde puedan encontrarlo. Empieza por ver qué encuentran hoy de ti.
Ya te están preguntando dentro de un asistente. AgentRoom hace que te encuentren.
La gente le pregunta a su asistente qué comprar, compara y decide dentro de la conversación. El asistente solo puede responder con lo que alcanza — y a ti no llega.
La venta se la lleva quien el asistente sí alcanzó. Casi siempre el catálogo más grande, nunca la tienda más cercana.
Tus productos, tus precios y tus reglas — cotizados en vivo, en todos los asistentes, desde una sola conexión.
El informe que te muestra tus brechas no se cobra nunca. La tarifa empieza cuando tu catálogo entra a la sala y se mantiene al día para todos los asistentes.
Te mostramos, con evidencia, qué ve un asistente de IA cuando busca lo que tú vendes — y qué le falta a tu sitio para aparecer. El informe de brechas es gratis y es tuyo.
El informe no te cuesta nada, ni ahora ni después.
Tus productos, precios y stock pasan a vivir en AgentRoom con lo que ya tienes: un feed de tu plataforma, el marcado de tu sitio o tu API. Sin proyecto de integración.
Desde aquí empieza la tarifa: tu agente vive en AgentRoom y se mantiene al día.
Alguien le pide a su asistente lo que tú vendes. El asistente le pregunta a AgentRoom y recibe tu oferta en milisegundos, sin tocar tu sitio.
Tu organización responde aunque tu sitio esté lento, o no tenga API.
Busca mochilas bajo $80.000 con despacho a Santiago, y con devolución.
La misma sala sirve para las dos cosas. Una compra se cierra con el precio bloqueado y el stock reservado. Una pregunta por un pedido se responde sin que nadie compre nada.
No hay que estar listo para todo el día uno. Cada etapa te devuelve algo antes de pedirte lo siguiente, y puedes quedarte en la que quieras. La primera es gratis y no requiere cuenta.
Analizamos tu sitio y te mostramos, con la evidencia a la vista y el instante en que la observamos, qué encuentra un asistente cuando alguien pregunta por lo que tú haces. El informe es tuyo aunque nunca publiques nada con nosotros.
Publicamos lo tuyo en un formato que los agentes leen, y queda declarado en tu propio dominio — que es donde vale, porque el agente confía en tu sitio y no en un directorio ajeno. Las brechas que podemos cerrar por ti las cerramos; las que solo puedes cerrar tú te las decimos con la instrucción exacta.
Preguntas sobre lo que ofreces, y consultas sobre el estado de algo que ya existe: un pedido, un caso, un ticket, un trámite. Son las conversaciones que hoy le llegan a alguien de tu equipo.
Reservar, comprar, devolver. Abrir un ticket, agendar una visita, escalar un caso. Siempre con la misma regla: verificar antes de comprometer. Un agente no promete lo que no comprobó.
Dos organizaciones resolviendo lo mismo: una integración, un incidente, una diferencia de facturación. Con identidad verificada de las dos partes, términos acordados antes de empezar, y constancia de lo que cada una dijo e hizo.
Gratis que te encuentren y te entiendan. Se paga que actúen contigo.
El informe no se cobra nunca. Publicar y quedar encontrable tampoco, mientras tu agente viva apuntando a AgentRoom. La tarifa empieza cuando tu agente empieza a responder y a hacer cosas por ti — por uso, con un tramo gratis mensual, y solo si tú lo enciendes.
Si tu organización tiene algo que otros necesitan saber, pedir o resolver, tiene un agente que publicar.
Corremos el mismo análisis de dieciséis puntos sobre los actores de cada industria y publicamos su AgentRoom-AIScore. Nadie paga por aparecer y nadie paga por salir: se publica lo que se midió, con la fecha en que se midió.
El AgentRoom-AIScore sale del mismo análisis gratuito que puedes correr sobre tu propio sitio, y siempre con denominador: se calcula sobre los puntos que aplican a ese sitio, no sobre los dieciséis.
Que te encuentren, responder preguntas, vender y hacerse cargo de lo que viene después de la venta. Una conexión, no un proveedor por problema.
La misma sala sirve para las dos, y comparten todos los pasos menos el último. Por eso conectarse una vez cubre vender y atender al mismo tiempo.
«Cómprame esa mochila»
«¿Dónde está mi pedido?»
Tus productos, precios y stock viven dentro de AgentRoom, así el asistente recibe respuesta en milisegundos y tu organización contesta aunque no tenga API. Pero una copia es una copia — por eso nunca se promete desde ella.
AgentRoom puede mostrar desde su copia. Nunca promete desde su copia.
Tu organización declara qué ofrece, hasta dónde llega, qué no negocia y qué nunca comparte. AgentRoom lo hace cumplir en cada conversación — no estás confiando en que la otra parte se porte bien.
Equipo outdoor · Santiago, CL
Conectada vía Feed de plataforma
AgentRoom no compite por la persona que pregunta. Los asistentes ya tienen la demanda y les falta la oferta — sobre todo cada organización que nunca vivió en una plataforma global. Eso es lo que conectamos.
Catálogo · reserva · postventa
Checkout solo si lo quieren
Dejar que agentes operen contigo solo funciona si las garantías son parte de cómo funciona. La base va incluida; lo demás es un servicio que activas — y que solo pagas si lo activas.
Parte de cada conversación, para todos, sin configurar nada.
Tú eliges qué hace AgentRoom por ti. Lo que no actives, no corre y no te cuesta nada.
Pagar por uso solo funciona si el límite es tuyo. Define cuánto estás dispuesto a gastar al mes, al día o por conversación, y AgentRoom lo hace cumplir.
Las cifras son ejemplos, no valores por omisión.
No hay panel que aprender. Después de conectarte, administras tu agente igual que le dirías algo a alguien de tu equipo — en tu propio asistente, en lenguaje normal.
«Deja de vender carpas hasta el lunes.» «Despacho gratis sobre $50.000 en Santiago.» Todo lo que configurarías en un panel, dicho en voz alta:
El informe de brechas es gratis y no compromete a nada. Si después decides entrar, no hay proyecto de integración ni desarrollador de por medio.
Después: cada asistente nuevo que se conecte te alcanza, sin trabajo de tu parte.
Qué se vendió, qué se preguntó, cuánto costó. El panel se mantiene chico a propósito — todo lo que configuras ocurre conversando.